Frase de la semana

Frase de la semana:
“En este mundo traidor

nada es verdad ni mentira
todo es según el color
del cristal con que se mira”
Ramón de Campoamor.

miércoles, 13 de julio de 2011

Influencia vs coerción

Durante siglos, la obra cumbre de Nicolás Maquiavelo, El príncipe, ha inspirado a políticos, estrategas y hasta administradores y vendedores. Personalmente, considero que este tratado que habla sobre el poder -su conquista y conservación- ya es obsoleto.
En primer lugar, porque nunca he creído que “el fin justifica los medios”. Si cualquier acción es pertinente para alcanzar la meta, entonces pierdo de vista que la meta forma parte del camino, y de mí, y cuando la establezco, los métodos utilizados son inherentes a la meta, ya que su obtención es el resultado de un proceso.
Si mi fin es lograr justicia, o equidad, que sentido tendría intentar alcanzarla por medios injustos, inequitativos o deshonestos. En ese instante ya no alcancé la meta y anulé toda posibilidad de alcanzarla.
En segundo lugar, actualmente se han descubierto las enormes ventajas de entablar relaciones incluyentes, del trabajo en cooperación, en vez de los antiguos lazos competitivos y excluyentes. Sin duda la participación y la integración son más productivas y duraderas que la dominación y el sometimiento.

Florencia L. Caliendo


Quino



martes, 5 de julio de 2011

¿Estrategia de comunicación o comunicación estratégica?

Ambas. La tarea del comunicador implica transitar por diversos caminos en pos de sus objetivos –suyos y de la empresa a la que apoya- y la manera que se inventa para alcanzarlos, los pasos que planea y programa, conforma la estrategia establecida.

Pero ¿Puede una estrategia no ser estratégica? Sí, cuando a pesar de estar bien estructurada y apuntar a la consecución de los objetivos, deja de lado variables que en caso de presentarse, o incluso conjugarse, afectan el desarrollo o el efecto del proceso. Lo estratégico está en la capacidad de polivalencia y adaptabilidad.

Para ello es esencial que cualquier objetivo que se persiga sea valorado desde una visión macro y micro, ya que estos puntos de vista distintos permiten reconocer diferentes condiciones, aspectos débiles o fuertes de la estrategia, pero también de la visión estratégica que, en el mejor de los casos, fungió como caldo de cultivo para la primera.

Por otro lado, la comunicación estratégica requiere de un soporte tangible para llevarse a cabo; es decir, la idea de comunicarse estratégicamente con cierto público implica la construcción de un mensaje sustentado por un soporte determinado –no es lo mismo una carta que un videoclip, o un anuncio de radio, o una grabación que se activa al descolgar el auricular del teléfono.

Es así como no siendo exactamente lo mismo, la comunicación estratégica y la estrategia de comunicación se hallan íntimamente relacionadas, como las caras de una moneda, ya que para poder existir se necesitan mutuamente.

Florencia L. Caliendo

Quino




















viernes, 1 de julio de 2011

Dispositivos


 
Según el diccionario de la Real Academia Española, Tecnología es: Conjunto de teorías y de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico. // 2. f. Tratado de los términos técnicos. // 3. f. Lenguaje propio de una ciencia o de un arte. // 4. f. Conjunto de los instrumentos y procedimientos industriales de un determinado sector o producto.

En este sentido, no se refiere exclusivamente a determinados aparatos electrónicos, ni se define una caducidad, o un público objetivo al que esté destinada. No hay tales restricciones.

Por ello es importante replantearnos si un descubrimiento, técnica o instrumento nuevo debe desplazar a otros, anteriores, en cualquier caso. Es posible que ciertas mejoras se incorporen fácilmente ocupando el lugar de su antecesora –especialmente si son sutiles o pequeñas.

Pero en el caso de transformaciones más profundas, que implican todo un universo de diferentes posibilidades y expectativas, es necesario avanzar con más cautela. La aparición de una red de comunicaciones, que permite intercambios múltiples a gran distancia y en tiempo real, ha sido un cambio que trastocó completamente la visión del mundo en menos de 20 años; eso es muy poco tiempo.

Por ello, abandonar de manera impulsiva todo lo anterior podría no ser la mejor opción. Creo que cada herramienta tiene sus ventajas y desventajas; algunas soluciones de la antigüedad han demostrado ser la mejor manera de hacer algo, como el sistema de irrigación de cultivos en terrazas, que usaban los Incas (entre otros); o los múltiples acueductos romanos; o el arado de hierro –que fue usado por primera vez por los chinos hace miles de años.

Dicen que “no todo lo que brilla es oro”; soy partidaria de la nueva tecnología, pero también de aquella que nos ha acompañado y facilitado la vida por años y décadas, así que planeo conservar mis libros impresos con anotaciones y marcas, mi pasacasete y un buen teléfono con cable -que sigue funcionando aunque se corte la electricidad. ¿Y ustedes? ¿Qué conservarían?

Florencia L. Caliendo



martes, 28 de junio de 2011

¿Conectados?


Hace un par de días, alguien me comentó que un compañero de trabajo -con quien se encontraba en una junta importante- se vio en la necesidad de apagar su teléfono celular, porque no paraba de sonar o emitir señales de alerta por la llegada de correos o mensajes.

Por este motivo, una llamada realmente importante -concerniente a la salud de su hijo- no pudo ser atendida, y las personas que lo requerían debieron comunicarse con personal que se hallaba fuera de la reunión y solicitar que lo localizaran y dieran el mensaje urgente.

Esto me hace reflexionar sobre el uso que damos a estas increíbles herramientas que tenemos a nuestro alrededor. Son claramente útiles, nos acercan información y nos permiten comunicarnos más y mejor. Pero como todo elemento de apoyo para la realización de una tarea o actividad, debe ser utilizado con criterios.

El avance vertiginoso de las innovaciones, que nos caen por la cabeza en forma de avalancha a veces, impide la asimilación adecuada de cada una. Familiarizarse verdaderamente con cualquier objeto requiere tiempo, utilizarlo con destreza y ser consciente tanto de las ventajas como de los riesgos que implica su uso conlleva más o menos tiempo.

Cuanto más complejo es el instrumento mayor cantidad de tiempo requiere desarrollar un criterio de uso, para que sea efectivamente útil, en vez de una carga incontrolable que obstaculiza la vida cotidiana.

Tenemos a la mano los artilugios tecnológicos más avanzados y deslumbrantes, pero -por el momento- ellos nos gobiernan a nosotros. Aprender a seleccionar la información importante, elegir las conexiones que realmente requieren acceso no restringido a nosotros y escoger las vías de intercambio en función de la importancia o urgencia del mensaje, es parte de los criterios que debemos desarrollar para poder aprovechar el potencial de estas herramientas, y para evitar ser engullidos en la vorágine de la innovación frenética.

Florencia Caliendo




















miércoles, 22 de junio de 2011

La vida de las cosas

“Las cosas ya no duran nada” es una frase más o menos frecuente. Pero creía que era una sensación injustificada, en especial en boca de gente mayor, que tienden a pensar que todo tiempo pasado fue mejor –quizá porque la juventud es un lente mágico que todo lo embellece.

Como un rumor circulaba la idea de que las cosas eran cada vez de peor calidad para que los consumidores compráramos con asiduidad. Pero de esa vaga idea a la certeza había un solo paso. Y Cosima Dannoritzer lo dio cuando concibió 'Comprar tirar comprar', un documental sobre la caducidad programada.

En esto, las organizaciones soportan una gran carga, ya que son las principales promotoras de este modelo de consumo irracional, pero también son la clave del cambio rápido y eficiente. Sin duda, la tecnología digital ha beneficiado a millones y ha permitido avances extraordinarios, pero la carrera de la innovación está trágicamente ligada a la de la moda.

Estamos viviendo un momento crucial. Es ahora o nunca, ya que pronto no habrá marcha atrás en asuntos como deshielo, desforestación, exceso de residuos, contaminación, etc. A cada instante queda menos tiempo para reflexionar y tomar la decisión correcta…

Florencia Caliendo

Quino


lunes, 13 de junio de 2011

El mundo que nos rodea



Desde hace mucho tiempo, oímos que nuestra forma de producción es nociva para el medio ambiente y para el ser humano, no sólo por la contaminación generada, sino también por la desigualdad que instala entre pobre y ricos, educados e ignorante, conectados y desconectados.


“Si se mantienen las tendencias actuales de crecimiento de la población mundial, industrialización, contaminación ambiental, producción de alimentos y agotamiento de los recursos, este planeta alcanzará los límites de su crecimiento en el curso de los próximos cien años. El resultado más probable sería un súbito e incontrolable descenso tanto de la población como de la capacidad industrial”. (D.L. Meadows y otros, Los Límites del Crecimiento, 1972)

Yo intento poner mi granito de arena: separar la basura, usar materiales biodegradables, ahorrar energía, reusar y reciclar todo cuanto puedo. Pero lo cierto es que resulta evidente la necesidad de generar planes de escala regional o nacional que vinculen todas las dimensiones que intervienen en este sistema que llamamos sociedad.

Lo que sí está en nuestras manos es exigir a nuestros gobiernos que propongan verdaderas soluciones nuevas, que respondan a esta nueva visión global que está surgiendo, en vez de responder con viejas fórmulas. ¿Y si no encontramos esas propuestas? ¿Nos tocará involucrarnos más activamente y realizarlas nosotros mismos? ¿Ustedes qué opinan?

Florencia Caliendo



Quino