Frase de la semana

Frase de la semana:
“En este mundo traidor

nada es verdad ni mentira
todo es según el color
del cristal con que se mira”
Ramón de Campoamor.

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martes, 31 de mayo de 2011

El poder de la información (parte 2)


Como ya he mencionado, el acceso a internet implica mucho más que poder sentarse frente a una computadora (propia o rentada por minuto). Pero también es verdad que esta posibilidad de conexión redimensiona tiempo y distancia en la vida cotidiana, así como el famoso dicho de que “la historia la escriben los vencedores”.

Las NTIC (nuevas tecnologías de la información y la comunicación) ponen al alcance de millones la posibilidad de generar información, transmitirla y retransmitirla  a cientos de personas en minutos, y siempre desde su particular punto de vista. No es que esto democratice radicalmente a la sociedad, pero sí le roba -aunque sea una pequeña parte- protagonismo a los medios masivos, como la radio, la televisión y la prensa escrita, que han respondido históricamente (explícita o implícitamente) a determinados grupos de poder.

Aunque aún falta mucho camino por recorrer, nos enfrentamos a la posibilidad de una construcción compartida, menos homogénea y con una visión tanto local como global. Esta nueva forma de interacción establece una postura diferente de la que se ha vivido hasta el momento frente a las “noticias”.

Es decir, poder fotografiar -con un teléfono celular- un hecho que acaba de ocurrir ante nuestras narices y difundir esa imagen por correo o en redes sociales, nos instaura en la posición de “reporteros”, de observadores. Esta acción nos involucra inevitablemente en el suceso, porque decidimos captar la imagen, desde ese punto de vista y no otro, y difundirla. Lo mismo ocurre con cualquier comentario verbal o decisión de circular un archivo –audio, video o texto- realizado por otro.

De igual manera funciona Wikipedia, “autodefinida como un esfuerzo colaborativo por crear una enciclopedia gratuita, libre y accesible por todos”. Este compendio de información permite escribir, agregar, revisar, editar y solicitar artículos (entre otras acciones). “Sus más de 17 millones de artículos en 278 idiomas y dialectos han sido redactados conjuntamente por voluntarios de todo el mundo”.

Esta construcción comunitaria de significados y conocimientos empuja a las personas a una nueva forma de vivencia social, que implica a su vez una actitud más activa y comprometida. Cada vez más gente tiene en sus manos la capacidad de incorporar información a la enciclopedia, y a la red en general, con la responsabilidad que conlleva.

¿Somos conscientes de todo lo que implica esto?

Florencia Caliendo




viernes, 27 de mayo de 2011

El poder de la información (parte 1)

  
La importancia de la información -su generación, circulación y consumo- no es un concepto nuevo; varios autores, desde la teoría o la literatura, anunciaron el advenimiento de una era regida por el conocimiento en su acepción más amplia.

En 1979, Jean-Francois Lyotard afirmaba en su libro La Condición Posmoderna que, al igual que los hombres habían luchado por conquistar territorios en el pasado, y se afanaron después por el poseer el control sobre la disponibilidad de materias primas, tecnología industrial y mano de obra barata, en el futuro se disputarían el dominio de la información.

Pero hace más de 50 años, George Orwell ya hacía mención del poder de la información en su visión del futuro en 1984, cuando su personaje principal –Winston Smith- cumple con su trabajo cotidiano, en el Ministerio de la Verdad, manipulando o destruyendo documentos históricos con el objeto de que éstos concuerden con la versión oficial de ese momento. El afán de controlar la información llegaba hasta el punto de mandar a reimprimir periódicos viejos con los cambios convenientes a la situación actual.

Entonces, si la información ha ganado un alto valor de uso y de cambio en estos tiempos, se puede deducir que quienes carezcan de recursos económicos no tendrán acceso a ella y a ninguno de los beneficios que su consumo conlleva.

Es así, como el acceso a internet y a otras tecnologías que permiten el intercambio de información a distancia y en forma inmediata, no es más que la punta de un iceberg llamado DESIGUALDAD SOCIAL, que se compone de carencias educativas y sanitarias, discriminación étnica, etaria y de género y, en términos generales, de la poco equitativa distribución de la riqueza –tanto a nivel mundial como local.

Sin duda, nos encontramos ante una situación compleja que no puede analizarse en forma de dicotomía (“ellos y nosotros”, “los que tienen y los que no tienen”), porque esta reunión de variables establece una situación multidimensional, con diferentes combinaciones que aportan resultados reveladores, como que las culturas orientales suelen privilegiar el consumo de tecnología debido a la alta valoración cultural que tiene el recibir una buena educación. Componentes culturales como éste son los que complejizan el estudio y la generación de una solución democratizadora.

Por otra parte, de todos los componentes que intervienen en el acceso a la información, el más importante parece ser la educación, ya que sirve de detonador en varios planos; es decir, la educación –y me refiero particularmente a la pública- puede  acortar las distancias entre aquellos con un alto ingreso (que pueden proveerse de lo que necesitan para participar en el ciberespacio) y aquellos con ingresos medios y bajos –con menos posibilidades.

Así, la educación pública es la que pone al alcance la herramienta, pero también la instrucción necesaria para operarla. Pero con “operación” no me refiero sólo a saber qué botón apretar, sino a la capacidad cognitiva y al bagaje simbólico necesario para realizar las lecturas e interpretaciones pertinentes.

No basta con conocer el procedimiento, es necesario conocer el código, el lenguaje con que se transmite e intercambia la información, para poder usarla adecuadamente y aprovechar todo su potencial.

Florencia Caliendo






miércoles, 20 de abril de 2011

COMUNICACIÓN HORIZONTAL

Implica el intercambio de mensajes entre homólogos - personas que ejercen cargos iguales o similares en ámbitos distintos. Suele darse entre personas que realizar tareas relacionadas o con puntos de contacto dentro de la organización.



Los mensajes son siempre en relación con las tareas o con factores humanos (coordinación, participación en la información, solución de problemas o arreglo de conflictos), que atañen al cumplimiento de las metas.

La comunicación horizontal permite ahorrar tiempo y facilitar la coordinación. Esto resulta particularmente importante para responder a la necesidad de una dinámica cada vez más acelerada, para dar mejor respuesta a las nuevas necesidades originadas en los cambios del entorno.


      Comunicación diagonal

Suele establecerse entre miembros de departamentos diferentes que se cruzan, no necesariamente cubriendo “las líneas” establecidas en el organigrama de forma estricta. Por ejemplo, contraloría solicita -urgente- a la gerencia de recursos humanos la nómina de la institución; el encargado de la nómina la hará llegar de forma directa a quien corresponda.


Recomendaciones para propiciar la comunicación horizontal

  • Fomentar un interés holístico en la unidad u organización.
  • Promover entre subordinados, mandos medios y directivos la valoración conjunta de problemas.
  • Ratificar las decisiones derivadas de procesos de interacción lateral, siempre que no contradigan la filosofía, estrategias o políticas de la organización.

Recomendaciones para mantener el control sobre la comunicación horizontal

  • Establecer y comunicar claramente la filosofía, estrategias y políticas organizacionales de modo que las interacciones laterales siempre puedan contar con una base orientadora.
  • Definir límites a las decisiones que se pueden tomar mediante procesos de interacción lateral.
  • Valorar periódicamente con los empleados y directivos los resultados de los procesos de interacción lateral.

Estas formas de comunicación son las menos practicadas en las organizaciones, a pesar de resultar muy efectivas para la resolución de problemas así como para la mejora de procesos, ya que permiten abordar el tema desde enfoques diferentes y plantear un panorama más completo, y así  tomar en cuenta multitud de variables. Además, fortalecen la integración y lealtad de los empleados, y estimulan la motivación y un mejor desempeño.

Compartir información y participar activamente son los mecanismos indispensables para combatir las brechas -digitales y de todo tipo- que cada día se abren en el seno de las organizaciones. Esas grietas debilitan y ponen en peligro la continuidad de empresas y asociaciones.

FLC

Quino