Frase de la semana

Frase de la semana:
“En este mundo traidor

nada es verdad ni mentira
todo es según el color
del cristal con que se mira”
Ramón de Campoamor.

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domingo, 10 de abril de 2011

Sumar esfuerzos




Entonces, queda claro que la alienación de los objetivos personales y organizacionales es estratégica porque se busca que el personal "se dirija como un conjunto unificado a los objetivos estratégicos que la organización quiere conseguir. En una sola palabra se pretende que tengan unidireccionalidad hacia el objetivo estratégico". Esto sólo se puede lograr si se genera identificación, motivación y compromiso en cada colaborador.

Este es un punto que debe preocupar a los comunicadores y al departamento de Capital Humano (los colaboradores no son un insumo, sino una inversión): ¿cómo retener a sus buenos empleados? Nadie se queda en un lugar en que no se siente bien –aunque los sueldos sean atractivos-. Varios estudios han demostrado que la mayor participación en las decisiones es uno de los mecanismos más efectivos, pero esto implica descentralización.

¿Estarán los ejecutivos de alto nivel dispuestos a dejar de ser jefes y convertirse en líderes o guías de sus compañeros de menor rango?

FLC

Quino











Lo intangible...
Esta conferencia es muy interesante, pero me permito resaltar el comentario de Ángel Alloza (43:15 a 51:30). ¡Que la disfruten!


martes, 5 de abril de 2011

Trabajar en equipo


A grandes rasgos, quedaron sentadas las bases del liderazgo. Ahora podemos resumir las prácticas o hábitos del líder en una que, bien ejecutada, engloba en cierta manera a las demás: comunicación


Los individuos que persuaden a sus allegados de trabajar en equipo interactúan con ellos, intercambian ideas y, ante todo, les comunican el rumbo caminando ellos mismos en la dirección deseada.

Un líder debe tener visión e influencia para transmitirla, ambos elementos del orden de lo intangible; pero lo que sí es tangible son los beneficios que pueden obtenerse; pero para que ambas partes estén realmente interesadas, deben obtener beneficios equiparables y sentir confianza uno en el otro para trabajar en equipo de manera productiva.

En este sentido, un verdadero líder es capaz de ver los dividendos inmateriales que acompañan a la capacitación, a la cultura organizacional bien definida y a la mejora en general de la calidad de vida de su gente. Este es un concepto relativamente reciente que se conoce comúnmente como “ganar-ganar”, en donde las relaciones laborales se construyen de manera participativa.

En este sentido, capacitación y liderazgo son aspectos muy relacionados cuando hablamos de comunicación y de desarrollo organizacional. La brecha digital es, sin duda, una barrera que impide comunicarse adecuadamente con aquellos colaboradores que no tienen acceso a la tecnología. 

La experiencia que un empleado pueda tener sobre el trabajo en un área -aunque operativa y rutinaria- es un conocimiento de gran valor para cualquier organización y ésta no puede darse el lujo de perderlo por el simple hecho de que no sabe utilizar una computadora o comunicarse a través de ella.


Brindar capacitación es una forma de fortalecer el capital humano de una organización, generando una situación en la que todos obtienen un beneficio, con un resultado exponencial a largo plazo.

FLC

Quino








domingo, 3 de abril de 2011

El líder ideal





Ante todo, el liderazgo no es una forma de manipulación. Según la Real Academia Española, manipular es “// 3. Intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros […] con distorsión de la verdad o la justicia”. La figura actual del líder ya nada tiene que ver con las viejas concepciones del pasado, que consideraban válidas las formas autoritarias y algo teatrales de algunos individuos.
 

Después de mucho andar en el terreno de las organizaciones, y con muchas oportunidades de observar, analizar y teorizar acerca del liderazgo, hoy se concibe al líder como una persona ética, ante todo, ya que una característica esencial es su tendencia a pensar en el bien común antes que en el personal; razón por la cual se aleja de protagonismos inútiles y es más colaborativo.

Por lo mismo, podemos definir al líder como un guía, alguien capaz influir primero en sí, y después, en quienes lo rodean, orientado a producir un efecto y contribuir a que algo ocurra, pero con absoluto respeto por el otro.

Asimismo, para tener influencia es imprescindible contar con la autoridad moral necesaria que abre las puertas del respeto, la admiración y el aprecio. No es posible influir en otros si no se cuenta con la aceptación necesaria. Sólo podemos llegar a “tocar” el pensamiento o el corazón de otra persona cuando se nos permite entrar; sino, sólo existe un muro infranqueable.

Únicamente los individuos que se respetan a sí mismos, que conocen sus habilidades y flaquezas, y que son fieles a sus ideas, son capaces de generar ese vínculo sutil con otros, ese lazo invisible que es la influencia. Porque, para poder intervenir en el desarrollo de los demás, debemos estar involucrados activamente en el nuestro.

Un líder practica, consciente o inconscientemente, ocho hábitos esenciales aplicándolos primero en él y luego en las relaciones que entabla. Esta es la clave de la congruencia, que es la base de la credibilidad y la confianza. Las acciones a las que me refiero son: escuchar, participar, modelar, valorar, esperar, brindar –recursos-, confiar y ser entusiasta.

  • Escuchar es reconocer que el otro existe, y que le ocurren cosas; es darle importancia.
  • Participar representa estar abierto a los demás, a sus ideas.
  • Modelar es actuar como modelo de lo que se espera; hacer primero uno, lo que se considera que deberían hacer todos.
  • Valorar es manifestar a los otros, con palabras y acciones, que son importantes y necesarios.
  • Esperar implica hacer saber a los demás que consideramos que pueden cumplir con la tarea asignada, que son capaces.
  • Brindar recursos, involucra todos los elementos necesarios, y más, para realizar las tareas solicitadas; poner a disposición lo que se requiera.
  • Confiar es creer en se hará aquello que se requiera de la mejor manera posible.
  • Ser entusiasta significa encarar la actividad con entrega y dedicación, con alegría y esperanza.

El liderazgo es más que un hacer, es también un pensar y un sentir, todos integrados en una forma de ser.

FLC

Quino